En estos días ha salido publicado en diversos
medios que las cuatro caras del famoso reloj Big Ben de Londres van a ser sometidas a tareas de limpieza en lo alto de la Torre de Isabel, de más de 95
metros de altura. El trabajo será llevado a cabo por un equipo de expertos que
realizarán el trabajo suspendidos convenientemente a dicha altura, a razón de
una cara del reloj por día.
Lo curioso de la noticia es que si bien las
agujas del reloj dejarán de funcionar para permitir realizar correctamente la
limpieza, las campanas de la torre
seguirán funcionando en su modo habitual.
