A todos nos ha pasado alguna vez que, después de
un concierto o tras una larga noche de fiesta, al meterte en la cama, cerrar
los ojos y hacerse el silencio… un pitido
molesto y continuo resuena en tus
oídos impidiéndote caer tranquilamente en los brazos de Morfeo. Casi como si se
tratara de una penitencia divina por haber disfrutado demasiado de esa noche.
Pues bien, la denominación científica de este pitido es tinnitus
(del latín, tintineo) o acúfeno y consiste en la percepción de
un sonido molesto en el oído, sin presencia de una fuente de ruido externa que
lo provoque. En otras palabras, la persona afectada por tinnitus percibe un
sonido aún en situaciones de absoluto silencio ambiental.


