¿Cuántas
veces hemos estado en un restaurante o en una cafetería, intentando disfrutar
de la compañía de familia o amigos, pero el barullo del local hace imposible mantener con ellos una
conversación cómoda sin tener casi que gritar para ello?
La televisión a un volumen alto, el ruido de la cafetera, los de al lado hablando a voces, el camarero cantándole la comanda al cocinero… ¿Quién no ha pronunciado alguna vez
la frase “¡Qué jaleo!” en algún lugar de estos?
Pues bien, en esos casos
es muy probable que el local en cuestión presente un problema de exceso de reverberación en
su interior.
¿Y qué es la Reverberación?
Imaginemos que estamos en un recinto cerrado y
emitimos un sonido, como puede ser un grito, una palmada o explotar un globo. Las reflexiones
de dicho sonido en paredes, suelo y techo hacen que éste retumbe y siga sonando durante un cierto tiempo (tiempo de reverberación) a pesar de que
la fuente sonora haya dejado de emitir
ese sonido, hasta que finalmente desaparece...